Aquella chica
5 ene 2009
Nunca serás aquella chica. Lo dijiste cruzando los dedos como cuando no querías decir la verdad y te salía atropelladamente, explotando en los carrillos. Nunca llegué a saber demasiado bien si aquello era algo bueno, si debía sonreír y besarte lentamente, atesorando los instantes, o si debía por el contrario tensar las mandíbulas y encogerme de hombros como quien recibe un golpe atroz en la comisura de los labios.
Lo peor de todo es que sabía que tenías razón y tus palabras sólo eran el último escalón estable de un camino atestado de mentiras a mí misma, de ojos entrecerrados para tropezar sólo en determinados momentos. Nunca seré aquella chica y aún no sé como tomármelo. Y es extraño porque estoy segura de que si fuera ella, me miraría a través de los ventanales y querría ser yo.