¿Y a ti aún te cuentan cuentos? |
Mi abuela favorita
Mi
abuela favorita me dijo un día que todo el que puede te defrauda
alguna vez. Me pasó la mano por el pelo ensortijado y me explicó
que lo importante no es el hecho de que te decepcionen sino la
manera, el empeño en reparar el agravio y, sobre todo, la forma en
que esa mácula se acoda, más o menos, en tus pupilas, cambiando las
cosas.
Mi
abuela favorita cumplió lo dicho. Se olvidó de mí cuando el
alzheimer decidió hacer recuento, uno a uno, de todos sus recuerdos.
Y no solo eso; se marchó la primera, obligándome a llorarla lejos
de casa, donde jugábamos a la escoba y me acunaba siempre con esas
manos que olían a leche y azúcar. Antes de irse, matizó la
enseñanza esperando a que estuviese lista para atesorarla. Cuando lo
necesitas -me dijo- siempre hay alguien que no esperas que estará a
tu lado. Será una grata sorpresa que contará también con una
sombra porque alguien no responderá y su ausencia magullará tanto
la garganta que ese vacío terminará por ser más importante que
todas las presencias.
Mi abuela favorita siempre terminaba por tener razón y yo heredé esa manía de ella.
Así que lo supe desde el principio. Aunque a veces tentase a mi
propia experiencia jugando a creer que las cosas no iban a ser como
han acabado siendo. Aunque a veces te creyese a ti. Demostraste que
los refranes se cumplen, que mi abuela jamás se equivocó y que yo
tampoco lo hice. Demostraste que ya no queda quien pueda sorprenderme
con un paso a traspié que me arranque una sonrisa; que las palabras
no valen nada. Tú solo cumpliste letra a letra lo que se esperaba de
ti.
“Yo
al bucle de tu olvido, tú al redil de mis instintos”
Sonando:
“Maldita dulzura” de Vetusta Morla.
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7 comments:
Esa mañana se alarga tanto con tus palabras que parece que se pudiera tocar el mar, o acariciar el cielo, algo así como darte un abrazo y oler tu pelo...
quedarse un buen rato en el cálido alborozo de tus brazos y luego
volver al mundo, con el poso guardado de tu dulzor, ese que heredaste de tu abuela favorita con
tanto cariño y con tanto amor...
..y como las de tu abuela favorita, tus manos huelen a miguelitos de cabello de ángel y azúcar, más labios, más caricias, otra vez amor, y a vida,... que sí, que es felicidad, una curiosa y mortal enfermedad que ensayamos cuando recostamos la cabeza entre la yerba y las flores ...
http://www.youtube.com/watch?v=L1GAv4H9eoU
creo que, en el fondo, los que nunca se equivocan siempre se equivocan, al menos, una vez...
es lo que hace interesante la vida, ¿no?
Todo defraudamos y nos defraudan pero tu abuela tenía razón en que lo importante es como intentamos arreglar lo que hemos roto. Eso a veces demuestra más que el error primero.
P.D. Barkatu, por todo.
Fragil naturaleza humana, que cercena tan despiadadamente las vidas.
Pero los sentimientos - esos, ¡no! - ésos siempre estarán vivos, mientras alguien vivirá reviviéndolos.
Y los cromosoma están ahí para demonstrarlo.
Hola Elena sin h :D He leído todas y cada una de las entradas de este blog, y estoy fascinada. Me encantaría poder hablar contigo, comentarte un par de cosas y en fin, pedirte permiso para publicar tus entradas por mi cuenta, en un video blog que estoy creando, SIEMPRE especificando que son tuyas Y NO MIAS, y el blog al que pertenecen. En cuanto leas esto podrías ponerte en contacto conmigo a través de este correo: swiper_22@hotmail.com. Muchísimas gracias! :)
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